Orgullosos del trabajo

No hay nada más satisfactorio en el mundo que ver reflejado tu nombre en un expositor sobremesa, esto quiere decir, que todo lo que has hecho, los esfuerzos, los desvelos, los sacrificios… todo eso, ha sido por algo, asido para ser alguien en la vida, han sido para poder desempeñar la profesión que hemos elegido y como es de esperar, todo esfuerzo, tiene su recompensa y que mayor orgullo que ver tu nombre en uno de esos expositores de metacrilato, uno de esos transparentes en los que se ve es tu tarjeta de  presentación, tu nombre en letras mayúsculas.

Sin duda son muchas las personas que consiguen llegar hasta la cima profesional, son muchos los que tras años de estudios, tras momentos de estrés, tras muchas lágrimas y sudores consiguen alzarse con la esperada recompensa de tener un trabajo que les gusta, les apasiona, les encanta, les hace felices… otros en cambio no demuestran ese tesón, ese esfuerzo, ese sacrificio y se quedan en el camino, no son capaces de conseguir que su sueño se haga realidad y tiran la toalla antes de terminar los estudios, por lo que no pueden aspirar a un buen puesto de trabajo.

Muchas personas se enorgullecen de su trabajo, los médicos, los bomberos, el cuerpo de policía… todos ellos hacen una fantástica labor y no solo pueden estar orgullosos si no que deben estarlo. Con un poco de esfuerzo  no solo conseguiremos que nuestro nombre este reflejado en un expositor de sobremesa sino que también puede estar en una puerta, en una columna e incluso en alguna página de internet o alguna revista de las interesantes. Solo hay que proponerse ser el mejor para conseguirlo y así poder llevar el apellido de la familia hasta lo más alto.

Para poder formar parte de esta comunidad, la comunidad de los triunfadores, la comunidad de los que han conseguido hacer lo que querían solo hay que cumplir dos requisitos, tener fe en nosotros mismos y esforzarse al máximo para poder conseguir cualquier cosa que nos propongamos, poder decir bien alto que somos alguien, poder demostrar que somos lo que parecemos, que estamos preparados para todo y que no conocemos barreras, que somos capaces de todo por poder alcanzar la gloria, que somos conscientes de los sacrificios que tenemos que llevar a cabo pero que los haremos gustosos solo por recibir tan ansiada recompensa.